El cuento de la lechera y cómo superé mi desilusión

Psicóloga Sabadell - El cuento de la lechera

Alguna vez os habéis leído de adultos un cuento infantil? Supongo que sí… y no os ha dado la sensación de que en algún momento habíais olvidado la moraleja que parecía tan sencilla en nuestra niñez?

 

Hoy me vino a la cabeza el cuento de la lechera. Cuando era pequeña y me lo contaron no creía que fuera tan importante, qué le pasaba a esa mujer? Por qué contaba con cosas que no tenía todo el rato para hacer otras cosas que quería? Y por qué dejaba que se le cayera la leche si para ella era tan importante? 

 

Las circunstancias y vivencias que las personas experimentamos a lo largo de la vida son diferentes, y la manera en las que sentimos y aprendemos de ellas también. Me gustaría decir que aprendí del cuento de la lechera pero os engañaría porque en realidad creía que eso no le podía pasar a nadie que pensara con la cabeza, claro está que a esa edad no sabía que en muchas ocasiones las cosas no son lo que parecen y que el corazón hace bailar con ritmo alocado los pensamientos más rígidos, firmes y consecuentes.

 

Y llegados a este punto en el que ya intuís que ese anhelo se ha derramado como la leche de nuestra amiga lechera, qué podemos hacer? Yo veo dos opciones posibles.

 

La primera es dejarnos llevar por el dramatismo del momento. Podemos pensar y acusarnos de haber soñado con cosas que no podíamos tener, de confiar en personas que en realidad no lo merecían y de haber tomados decisiones equivocadas llevados por el amor, la emoción o la ilusión de algo que deseábamos.

 

Es en este primer camino donde podemos explorar y explotar todas esas emociones con la intención de que todavía sea más evidente nuestro error: tristeza, ansiedad, melancolía, miedo, inseguridad y resignación. Hemos actuado mal y merecemos lo que nos está pasando. Por supuesto nuestro aprendizaje es claro, no debemos soñar y no volveremos a ilusionarnos con nada que queramos porque nos volverá a salir mal.

 

 

Psicóloga Sabadell - El cuento de la lechera con niños es mejor

 

Pero es que tenemos otro camino. Yo soy de las que pienso que cuando el corazón hace bailar nuestra razón es el mejor momento para tomar grandes decisiones, y que las caídas anteriores nos enseñan no a no volver a intentarlo sino a saber levantarnos y observar con qué tropezamos. Si lo sé, en ocasiones caemos continuamente sobre la misma piedra pero aún así, podemos aprender a caer sin hacernos tanto daño. Reforzamos nuestros mecanismos de autodefensa, autocontrol y superación de obstáculos y frustraciones.

 

Nos decepcionamos, nos desilusionamos y podemos pasarlo mal. Pero una vez que el tiempo lo cura, una vez que sanamos la herida con o sin cicatriz, nos levantamos y con la cabeza bien alta de quién lo intentó con todas su fuerzas, respiramos hondo y volvemos a caminar, sabiendo que sí dejamos algo muy nuestro en esa caída pero ahora somos mejores y estamos orgullosos de eso.

 

Y lo más importante, mi moraleja del cuento de la lechera a los 40, piensa en ese sueño, en el que hasta hoy era lo que ocupaba toda tu mente y todo tu corazón. Revisa si se basaba en algo que podías conseguir y en qué falló, revisa si debes cambiar de sueño o simplemente variar la forma de alcanzar tu meta, observa a tu alrededor y vuelve a acariciar con tu mirada aquello que siempre está a tu lado pase lo que pase estés de pie, te hayas caído o estés decidiendo el camino a elegir.

 

Cuando nos ilusionamos a veces, perdemos de vista aquello que aún sin esforzarnos nos acompaña en todo momento, ese ancla que siempre está y nos recibe con la mejor de las sonrisas. Los que nos ven tambalear y sabiendo que caeremos porque somos demasiado tozudos, esperan nuestra caída para actuar como recita el gran Cortázar “Si te caes te levanto y si no me acuesto contigo”

 

Psicóloga Sabadell

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Comentarios: 2
  • #1

    DALBADO - Diego Albadalejo (miércoles, 19 octubre 2016 10:57)

    Interesante artículo, es agradable poder entender los trabajos que realizan ustedes, felicitarles desde mi experiencia en ventas ya que comunicar es una de las partes más complicadas de toda acción comercial.

    Saludos cordiales.

  • #2

    REFORCAT - Reformas Integrales Barcelona (miércoles, 19 octubre 2016 11:20)

    No quería dejar de pasar la oportunidad de felicitar por la capacidad de comunicar todo aquello que realiza y que nos brinda la oportunidad de conocer un poco más sobre su trabajo. Saludos.